Precipitación química
Este método implica agregar agentes químicos (como sales de aluminio, sales de hierro o agentes a base de calcio-) a las aguas residuales para convertir los fosfatos en precipitados insolubles, eliminando así el fósforo total. Este método ofrece una buena eficiencia de tratamiento y una velocidad de reacción rápida, pero es costoso y puede causar contaminación secundaria.
Eliminación biológica de fósforo
Este método utiliza las características metabólicas de las bacterias que acumulan polifosfato-en un entorno anaeróbico-alterno. El fósforo se libera durante la fase anaeróbica y se absorbe excesivamente durante la fase aeróbica. Un proceso típico, como el sistema A²/O, puede lograr una eficiencia de eliminación biológica de fósforo superior al 80%. Este método es adecuado para un funcionamiento estable a largo plazo-pero tiene altos requisitos para los parámetros del proceso (como el oxígeno disuelto y el tiempo de retención hidráulica).
Adsorción
Este método utiliza materiales porosos (como zeolita modificada y nano{0}}óxido de hierro) para adsorber el fósforo de las aguas residuales. Este método tiene una alta tasa de eliminación de bajas concentraciones de fósforo y el material adsorbente se puede regenerar y reciclar.
Separación de membranas
Este método utiliza tecnología de ósmosis inversa (RO) o nanofiltración (NF) para retener el fósforo disuelto, lo que es adecuado para aplicaciones de agua recuperada de alta-pureza. Este método es muy eficiente, pero el coste del equipo es elevado y requiere un sistema de limpieza de incrustaciones de membrana adecuado.
Optimización de Procesos y Tratamiento Combinado
Combinando métodos biológicos y químicos, la materia orgánica y el nitrógeno amoniacal se degradan primero biológicamente y luego el fósforo total residual se elimina químicamente. Además, la optimización de parámetros como la tasa de retorno de lodos y la intensidad de la aireación puede mejorar aún más la eficiencia de eliminación de fósforo.
